Las herencias también pagan plusvalía municipal

Las herencias también pagan plusvalía municipal

27 mayo, 2013
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Han sido varias las preguntas planteadas por nuestros lectores con este tema, por lo que nos parece interesante ver algunos detalles importantes de la relación tributaria existente entre el Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (plusvalía municipal) y las herencias.

 ¿Hay qué pagar plusvalía cuando se heredan bienes inmuebles?

La respuesta es afirmativa, siempre que los bienes tengan el carácter de urbanos (los rústicos no están sujetos). El artículo 104 del RDL 2/2004, de 5 de marzo, establece que el IIVTNU es un tributo directo que grava el incremento de valor que experimenten los terrenos urbanos y se ponga de manifiesto a consecuencia de la transmisión de la propiedad de los terrenos por cualquier título, ya sea este oneroso (compraventas) o lucrativo (donaciones, herencias).

 ¿Qué plazo tengo para presentar la declaración de plusvalía por herencia?

El art. 109 del RDL 2/2004, de 5 de marzo establece el devengo del impuesto cuando se transmita la propiedad del terreno, ya sea a título oneroso o gratuito, entre vivos o por causa de muerte, en la fecha de la transmisión.

En los supuestos de “mortis causas”, la transmisión se produce el mismo día del fallecimiento y no cuando se acepta o adjudica la herencia ante el notario/a.



La declaración deberá ser presentada en el plazo de seis meses a contar desde la fecha del devengo, en este caso, desde la fecha del fallecimiento. Los seis meses pueden ser prorrogables hasta un año, previa solicitud del sujeto pasivo.

Para cumplir la obligación tributaria, podemos presentar en la oficina liquidadora del Ayuntamiento, la aceptación y adjudicación de herencia formalizada ante el notario/a o bien, mediante declaración de herederos formalizada en documento privado.

¿Cuándo prescriben las herencia a efectos de la Plusvalía Municipal (Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana)?

La prescripción para practicar la liquidación tiene lugar a los cuatro años del día siguiente a aquel en que finalice el plazo reglamentario para presentar la correspondiente declaración o autoliquidación, es decir, cuatro años y seis meses en el caso de herencia por fallecimiento (art. 67.1 de la Ley 58/2003, GT).

El cómputo del período impositivo.

En el supuesto de herencia el período impositivo, estará comprendido por los años (años completos)  transcurridos desde la fecha en la que el fallecido/a adquirió el bien inmueble hasta la fecha de fallecimiento de este, con un máximo de 20 años.

Esperamos vuestros comentarios.