Retroactividad de la exención por minusvalía en el Impuesto municipal de circulación

Retroactividad de la exención por minusvalía en el Impuesto municipal de circulación

4 abril, 2014
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Hoy analizamos la siguiente cuestión que nos planteaba una seguidora: ¿se le puede reconocer la exención en el Impuesto Municipal sobre Vehículos de Tracción Mecánica a una persona física con un grado de minusvalía igual o superior al 33%, reconocido por el órgano competente, retroactivamente para períodos impositivos anteriores a la solicitud, si el vehículo ya era destinado a uso exclusivo del minusválido?

El artículo 96 del texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales aprobado por el Real Decreto Legislativo 2/2004, de 5 de marzo, regula el período impositivo y el devengo del Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica:

El período impositivo coincide con el año natural, salvo en el caso de primera adquisición de los vehículos. En este caso el período impositivo comenzará el día en que se produzca dicha adquisición.

El impuesto se devenga el primer día del período impositivo.

El importe de la cuota del impuesto se prorrateará por trimestres naturales en los casos de primera adquisición o baja definitiva del vehículo. Así mismo, el artículo 94 establece que son sujetos pasivos del citado impuesto, la persona a cuyo nombre conste el vehículo en el permiso de circulación.

Por lo expuesto en los apartados anteriores, el órgano de gestión tributaria solo puede exigir el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica a las personas físicas o jurídicas y las entidades a que se refiere el artículo 35.4 de la Ley General Tributaria, a cuyo nombre conste el vehículo en el permiso de circulación a la fecha del devengo del impuesto, es decir al titular del vehículo a esa fecha, siempre y cuando no esté exento del pago del impuesto.

Conforme a lo dispuesto en el segundo párrafo del apartado 1 del artículo 21 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria, la fecha del devengo determina las circunstancias relevantes para la configuración de la obligación tributaria, salvo que la ley de cada tributo disponga otra cosa.

De acuerdo con la letra e) del apartado 1 del artículo 93 del texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, están exentos del pago del Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica, los siguientes supuestos:

1º. Los vehículos para personas de movilidad reducida a que se refiere el apartado A del anexo II del Reglamento General de Vehículos, aprobado por el Real Decreto 2822/1998, de 23 de diciembre.

2º. Asimismo, están exentos los vehículos matriculados a nombre de minusválidos para su uso exclusivo. Esta exención se aplicará en tanto se mantengan dichas circunstancias, tanto a los vehículos conducidos por personas con discapacidad como a los destinados a su transporte.

Las exenciones previstas en los dos párrafos anteriores no resultarán aplicables a los sujetos pasivos beneficiarios de las mismas por más de un vehículo simultáneamente. Se considerarán personas con minusvalía, a tales efectos, quienes tengan esta condición legal en grado igual o superior al 33%.

Respecto al primer supuesto, los vehículos para personas de movilidad reducida a que se refiere la letra A del anexo II del Reglamento General de Vehículos, la exención del pago del Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica tiene eficacia per se, objetivamente, aunque para su aplicación se precisa instar su concesión, concesión que será otorgada en tanto en cuanto se trate de vehículo para personas de movilidad reducida a que se refiere la letra A del anexo II del mencionado reglamento.

Respecto al segundo supuesto, objeto de la consulta, los vehículos matriculados a nombre de minusválidos para su uso exclusivo, la exención del pago del Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica tiene eficacia condicionada a su concesión por el órgano gestor correspondiente, concesión que se obtendrá previa solicitud con la que se aportará certificado de la minusvalía emitido por el órgano competente y se justificará el destino del vehículo ante el Ayuntamiento de la imposición, en los términos que éste establezca en la correspondiente ordenanza fiscal.

Declarada la exención por la Administración municipal, se expedirá un documento que acredite su concesión a los efectos pertinentes.

La concesión de la exención prevista en la letra e) del apartado 1 del artículo 93 del texto refundido podrá tener efectos sobre los períodos impositivos no prescritos en los que la exención fuera aplicable, siempre y cuando en el acto administrativo de concesión resulte probada la concurrencia de los requisitos para su aplicación a las fechas de devengo correspondientes a esos períodos.

En este sentido, hay que tener presente el artículo 57 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, del Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, que establece:

Excepcionalmente, podrá otorgarse eficacia retroactiva a los actos cuando se dicten en sustitución de actos anulados, y, asimismo, cuando produzcan efectos favorables al interesado, siempre que los supuestos de hecho necesarios existieran ya en la fecha a que se retrotraiga la eficacia del acto y ésta no lesione derechos o intereses legítimos de otras personas.

 

Efectivamente, el acto administrativo de concesión de exención podrá otorgarse con eficacia retroactiva cuando produzca efectos favorables al interesado, siempre que los supuestos de hecho necesarios existieran ya en la fecha a que se retrotraiga la eficacia del acto y ésta no lesione derechos o intereses legítimos de otras personas; en nuestro supuesto de exención, el vehículo debe encontrarse, a la fecha del devengo del impuesto, matriculado a nombre de minusválido en grado igual o superior al 33 por ciento y para su uso exclusivo.

En el supuesto de beneficios fiscales de carácter rogado en el ámbito de los tributos locales, dichos beneficios se disfrutan, siempre que concurran los requisitos legalmente fijados para su aplicación, durante el período que la propia Ley tributaria señale, aun cuando se solicitase su reconocimiento en un momento posterior al tiempo en que pudo comenzar su disfrute, todo ello sin perjuicio de los efectos de la prescripción. El derecho a la aplicación de los beneficios fiscales se genera desde que se dan las condiciones necesarias para su disfrute y no desde que se soliciten, de manera que, si la solicitud se efectúa después de la fecha en que se produzcan dichas condiciones, el reconocimiento del beneficio fiscal tendrá eficacia retroactiva a dicho momento, sin perjuicio, como se ha comentado, de los efectos de la prescripción.

En relación con la cuestión de la aplicación de la exención de la letra e) del apartado 1 del artículo 93 a períodos impositivos no prescritos anteriores a la solicitud de la exención, hay que señalar que es preciso que en la propia solicitud se inste su reconocimiento, para los períodos impositivos en que fuera aplicable, debiéndose aportar prueba suficiente del cumplimiento de los requisitos para su concesión con efectos retroactivos, y con independencia de que se haya satisfecho la deuda tributaria correspondiente.

Atendiendo a lo expuesto con anterioridad, se concluye que la consultante tiene derecho a que se le reconozca con efectos retroactivos la exención prevista en la letra e) del apartado 1 del artículo 93 del texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, respecto al período impositivo no prescrito siempre y cuando lo solicite expresamente y aporte al órgano de gestión competente prueba suficiente del cumplimiento de los requisitos mencionados.

Fuente: Consulta nº. V0248-05 de la Dirección General de Tributos.